
El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional contra la Violencia de Género, y digo se conmemora y no se celebra, porque no hay nada que celebrar, porque la violencia machista es un horror cotidiano que no reconoce fronteras.
Siempre hacemos referencia a cifras, a unos números fríos tras los cuales se esconde dolor, sufrimiento, silencio, miedo, vergüenza y desgraciadamente muertes, ya que unas veces muere la mujer sola y otras acompañadas de sus hijos. Estas cifras no deben ser únicamente un hecho trágico, sino que tienen que servirnos para no aflojar el combate de los principios, las ideas y, sobre todo, los hechos.
Se hacen leyes, por parte del gobierno, como un derecho de las mujeres (véase la ley del aborto) cuando el verdadero derecho es el de no sufrir maltratos. Pronto se cumplirán 6 años desde la aprobación de la Ley contra la Violencia de Género y podemos afirmar que no se han conseguido los resultados esperados, que esta ley no ha dado respuesta a las necesidades que reclama la sociedad, lo que demuestra que conseguir una foto o un buen titular no son la solución a este problema, ni a ningún otro. Desde el Partido Popular estamos convencidos que sólo a través de la educación, de la prevención, del apoyo social y de las administraciones con competencia en esta materia podremos conseguir romper el ciclo de la violencia. Es el reto de toda la sociedad española, incluidas las víctimas, el apoyar a las mismas para que denuncien a su maltratador, para que sepan que no están solas, para que no sólo aspiren sino que tengan una vida mejor: sin miedo, sin humillaciones ni maltratos.
Cada vez que se produce una víctima de maltrato es una vergüenza imperdonable que recae sobre la conciencia de la sociedad y de los poderes públicos. Por todas ellas, y en memoria de todas las que han muerto a manos de sus parejas, todos juntos debemos luchar porque no haya NI UNA VICTIMA MÁS.
Mª Angeles Font Bomatí es Senadora del Partido Popular




















